
Práctica que experimenté durante dos años, para luego formarme como consteladora durante los dos años siguientes en Icalma Constelaciones.
Las constelaciones familiares son una práctica de sanación basada en el descubrimiento de los Órdenes del Amor de Bert Hellinger. Esta práctica se basa en identificar y liberar aquellos nudos ancestrales que obstruyen nuestra vida cotidiana, y que impiden que ésta fluya naturalmente hacia un mayor bienestar, tanto personal como familiar.
Una constelación familiar puede realizarse de modo individual o grupal:
Constelación familiar individual
La persona consultante hace una petición concreta de cambio que puede ser física, emocional o material, donde es entrevistada para identificar en qué aspectos de su vida se encuentran ligados a traumas o problemas pertenecientes a su árbol genealógico. En el modo presencial, la persona consultante elige plantillas que representan algunos elementos y con la formación de un campo de sanación, con la guía de la consteladora va diciendo ciertas frases orientadas al orden de su sistema. Lo anterior, permite que el flujo de la vida y sus bendiciones se deslice en forma natural por ese aspecto de su vida.
De manera virtual, la persona consultante trabaja en lugar de plantillas con papeles elaborados según indicación de la consteladora, colocando sus manos sobre ellos, en un estado especial de conexión.
Constelaciones familiares grupales
La persona consultante, junto a un grupo de personas conocidas o desconocidas, plantea su problema, sus intenciones de cambio y los antecedentes familiares y personales relacionados. Luego, entre las demás presentes, escoge representantes de personajes solicitados por la consteladora. Durante el proceso de interacción entre estos representantes se construyen en conjunto frases sanadoras, las que permiten el desarrollo de un orden interior más armonioso.
